Restaurante Abarra

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GASTRONÓMICO
About This Project

Como proyecto, la premisa, era la creación de una narrativa a través de la manipulación de los paisajes relacionados con el significado que la gastronomía quería expresar.

El diseño de restauración recrea el nacimiento del árbol de la encina.

Traduce el significado de las cualidades de su restauración; Tradición, búsqueda de las raíces y su interpretación con un toque vanguardista.

Las raíces del árbol de la encina, escogido por la experiencia centenaria en la elaboración del jamón de bellota. Encina en el norte de España también es llamado Abarra, relacionado con la tierra navarra, volvemos a una vida dedicada al campo, al producto natural de calidad. La narración se desarrolla en dos niveles. La concepción del espacio, queriendo transmitir cuando las encinas crecen demasiado juntas que se impiden mutuamente la expansión de la copa y redirigen el ramaje, y por otro lado, la percepción de la presencia humana, recrear cualidades sensoriales y sensuales capturados en el paisaje, olores, texturas, sensaciones.

Como objetivo un ejercicio de procesar las sensaciones para la comprensión del espacio que se va a vivir y la interpretación del guion a través de la estructura de la ficción. Siempre se busca activar los aspectos instintivos e inconscientes en nuestra relación con el espacio antes incluso de entrar al restaurante para conseguir siempre bienestar desde el primer momento.

Para empezar, una primera visión periférica a través del juego de los sentidos mediante el olor a huerto, a tierra mojada, a producto natural. Aromas que provocan recuerdos ya te condicionan y te influyen inconscientemente para activar positivamente la percepción, y así, con un ambiente agradable encontramos el primer impacto visual.

 

 

La mirada se enfoca inevitablemente a la puerta escultura de acceso. Grande, con ramazones de vida, pura naturaleza. Solo con la puerta escultura se describe el significado del lugar emulando las raíces del árbol Abarra bajo la tierra en su mayor fuerza, explicando el concepto de restauración; libertad y creación. Cómo lo tradicional, la madera, en su forma más bruta, se convierte en una pieza vanguardista. A través del arte, arte funcional, hacemos sentir.

 

 

Tras las raíces, nace el tronco del árbol en la sala más importante, la barra. Los perfiles de madera de castaño crecen verticalmente y se extienden cenitalmente hasta el perímetro dispuestos según elipse que corresponde con la forma de la barra produciendo un ensanchamiento que permite el paso de luz y de instalaciones Los listones del techo simulan las ramas de los arboles transformando la sala en un lugar de la naturaleza. La luz se filtra entre las ramas imitando la irregularidad de la luz natural. Caen sobre las paredes a modo de boasserie imitando las hojas, encarnando las virtudes presentes en la naturaleza se convierte según necesidades en diferentes usos. La barra, el elemento mas ambicioso, de 8X5 metros, realizada en bloque en granito verde y situada en medio de la sala, permite una cocina central que permite demostrar las habilidades de los artistas cocinando y haciendo disfrutar. La sensación buscada era realizar un espacio poético, y si buscamos la realidad profunda, nos transformamos a un lugar ficticio en medio del bosque, donde nos dan de comer la mejor sensación. Nos traslada al sentarse a comer bajo los árboles y ese momento en el campo todo sabe mejor Pero el gusto es un sentido que hay que aislar, se buscaba sencillez y un estudio de la iluminación que se pudiese atenuar para poder concentrarse en los sabores y olores. No es más que adaptarnos, prepáranos emocionalmente para el verdadero arte de comer. Las ramas ordenadas de la barra desaparecen y van invadiendo sutilmente el resto del restaurante en diferentes formatos; En la sala de aperitivo se convierten en hojas modulables de castaño macizo para romper con una escultura lampara de krion en forma de estalactitas a modo de hojas descolgadas. En el primer reservado aparecen rompiendo el techo arquitectónicamente integrado en forma de lámpara. Las puertas de acceso de estuco blanco inspiradas en los techos de las catedrales vuelven a convertirse en frondosas hojas. El acceso a los baños se elige un conjunto de Lámparas colgada de lágrimas de cristal imitando de nuevo las hojas. La sala. Donde el más aliado de la belleza sea la luz; luz natural, luz de chimenea, luz mediante gigantes lámparas diseñadas fuera de ornamentaciones dentro de un contenedor neutro, cálido, sencillo pero elegante en el que rescatamos el olor a flores para nuevamente incentivar nuestro bienestar emocional Las cavas, uno de tintos y uno de blancos, como dos pulmones nos iluminan los recorridos que están coronados por espacios de apoyo a los camareros y por la exposición como si de una joya se tratase de los mejores jamones del mundo. Desde un principio se saboreaba la idea del diseño de carritos expositores ambulantes cargados de sentido, utilidad y belleza, que enmarcan el producto de temporada. Una pieza integrada que complementase la escenografía, o que directamente fuese parte fundamental del guion. Los carritos gueridón Toro. Ya que estamos en el campo de encinas, qué bonito la entrada del camarero muleteando con templanza como si se tratase de un noble animal. Con clase, con elegancia, una verdadera puesta en escena que ofrecer a los comensales. Cuando lo mueven parezca que está vivo. Y por último, al igual que al principio, volvemos a las formas de máxima expresión, y la fuerza de nuestras raíces hacen romper el techo en cocina. El mejor espacio, el alma en cualquier restaurante, y como no, toma vida a través de las raíces la escultura cuchara. La combinación de sus materiales; castaño, krión y estuco, granito verde, alabastro junto con granito negro, logran expresar la raza, la pureza, la elegancia y la distinción. La atención despierta cuando hay algo que nos produce alegría Aquello que es diferente y sale de la monotonía produce alegría, produce emociones, produce sensaciones. Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria.